El fenómeno de El Niño continúa intensificándose en el océano Pacífico y las últimas proyecciones internacionales anticipan que podría transformarse en uno de los eventos más fuertes registrados, manteniendo su influencia durante los próximos meses y comienzos de 2027.
El Centro de Predicción Climática de la NOAA informó el 10 de septiembre que El Niño se está fortaleciendo y existe una probabilidad superior al 90% de que alcance la categoría de evento “muy fuerte” durante los próximos meses.
Las observaciones muestran un calentamiento considerable del Pacífico ecuatorial. Durante agosto, la anomalía de temperatura alcanzó +1,8 °C en la región Niño 3.4, +2,5 °C en Niño 3 y +3,4 °C en Niño 1+2. Además, NOAA ha detectado temperaturas significativamente superiores a lo normal bajo la superficie del océano.
Modelos anticipan un evento muy fuerte
La actualización publicada el 21 de septiembre por el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI) refuerza este escenario.
Según el organismo, el índice semanal Niño 3.4 llegó a aproximadamente +3,0 °C a mediados de septiembre, mientras los 22 modelos considerados en su análisis coinciden en que El Niño continuará durante los próximos meses. El IRI señala que el evento podría ubicarse entre los más fuertes registrados, aunque todavía existe incertidumbre respecto de la intensidad máxima que alcanzará.
Las proyecciones del IRI mantienen una probabilidad de 100% de condiciones El Niño hasta el trimestre febrero-abril de 2027. Posteriormente, esa probabilidad comenzaría a disminuir gradualmente durante 2027.
¿Qué podría significar para Chile?
Los episodios de El Niño modifican la circulación atmosférica a escala global y pueden favorecer determinados patrones de precipitación. Sin embargo, un El Niño muy fuerte no significa automáticamente lluvias permanentes ni permite anticipar inundaciones o temporales específicos en Chile.
La propia NOAA advierte que, aunque los eventos de mayor intensidad aumentan las probabilidades de impactos característicos de El Niño, estos efectos no están garantizados.
Por ello, los pronósticos meteorológicos de corto y mediano plazo continúan siendo fundamentales para determinar cuándo y dónde podrían registrarse precipitaciones importantes.
Villarrica registra un invierno particularmente lluvioso
En la zona lacustre de La Araucanía el escenario también genera atención después de las abundantes precipitaciones registradas durante los últimos meses.
Los antecedentes de la Dirección Meteorológica de Chile para la estación Villarrica registran 217,6 milímetros en junio, 434 milímetros en julio, 290,8 milímetros en agosto y 255,3 milímetros en septiembre, según los datos disponibles.
Esto representa cerca de 1.200 milímetros de precipitaciones entre junio y septiembre, en una temporada marcada además por sistemas frontales que recientemente provocaron inundaciones, crecidas de ríos y diversas emergencias en comunas cordilleranas de La Araucanía.
Atención puesta en la primavera y el verano
Los especialistas continuarán monitoreando durante los próximos meses la evolución de las temperaturas del Pacífico y la interacción entre el océano y la atmósfera.
Por ahora, las principales proyecciones internacionales coinciden en un punto: El Niño seguirá presente y muy fortalecido durante lo que resta de 2026 y probablemente durante los primeros meses de 2027.
Para La Araucanía, esto no constituye por sí solo un pronóstico de nuevas inundaciones o temporales. La evolución de los sistemas frontales, ríos atmosféricos y otros factores meteorológicos deberá analizarse individualmente a medida que avance la primavera.

